sábado, 29 de enero de 2011

Al Cementerio en 83

Mi barrio era un barrio como todos. Mi calle era una calle ancha y larga que terminaba en el Cementerio de Flores y el Hospital Piñero,  donde se acababa el asfalto y seguía de tierra hacia algunos otros lugares más marginales, especialmente el basural del bajo Flores, donde volcaban la basura de los carros que la recogían.
Yo vivía en la otra cuadra del Corralón Municipal, donde se guardaban esos carros. Por la puerta de mi casa pasaba el tranvía (el Tramway) 83, que iba desde el Cementerio de Flores a Villa del Parque, a Nogoyá y Cuenca. Creo que todavía está la vuelta que debía hacer para volver, atrás del anexo de Racing de Villa del Parque, para agarrar de nuevo Nogoyá y luego Nazca derecho hasta Flores. Doblaba en Rivadavia hasta Varela, que era la de mi casa, y de allí al Cementerio derechito.
El barrio era inimaginable sin el tranvía. Recuerdo las noches de verano en mi piecita de arriba, estudiando mis materias de Medicina y otro rato escribiendo, y en medio del silencio de la noche comenzar a escuchar a lo lejos el trepidar del tranvía. Se escuchaba desde varias cuadras como venía acelerando y como desaceleraba al llegar a la parada, que era una gran columna en la esquina de Varela y Bilbao, con un brazo a tres metros de altura desde donde colgaba el cartel octogonal amarillo con el número 83 en negro, balanceándose en el viento nocturno. Pero después de las diez de la noche o en los días de lluvia te paraba en todas las esquinas si querías.  Y cuando se alejaba podías imaginártelo como en la poesía de Baldomero: ... y en la punta del trole una estrellita...! Porque para los no iniciados, o sea para los que se perdieron la época de los tranvías, hay que aclarar que para que funcionaran, la electricidad que alimentaba el motor eléctrico que llevaban bajaba a través del Troley, que era una antena larga conductora, y que hacía contacto con un cable de cobre que formaba parte del tendido eléctrico aéreo que cruzaba toda la ciudad por encima de las vías. (Ecológico, no?) Cuando el troley (o trole, como decíamos todos) llegaba a los lugares donde había un empalme de los cables de conducción, se producía una falta de contacto momentánea entre el cable en que venía y el que lo continuaba, y en ese momento se producía un chispazo de color azul e inclusive las luces internas del Tramway se debilitaban o apagaban por un segundo, creando cierta sensación de desamparo o de ingravidez. Digo, que se yo...! Y yo que tuve suerte, porque cuando me fui a La Plata a estudiar, allá todavía había tranvías, aunque eran en general de modelos mucho más viejos y hasta destartalados que los que yo conocía en Buenos Aires. Pero de cualquier modo me prolongaron el cariño hacia esos bondis hasta casi recibirme. Mentira: el cariño lo tengo intacto. Lo que no tengo más son tranvías.

Sentado en la silla mi bisabuelo, Juan Gigirey. A la  derecha y sacando pecho, mi abuelo, Manuel Gigirey.
Compañía Anglo Argentina de Tranvías

4 comentarios:

  1. Buenas noches, sobre los Gigirey de la foto, sabe si José tenía algún hermano trabajando en el tranvía ? Hubo un Gigirey que se casó con una tía tatarabuela y trabajaba en la Anglo también.Tuvo varios hijos, entre ellos Manuel, Juan, Enrique, Alfredo,Delfina, Ramón y Paula. El tenia un hermano llamado José. Vivieron en Flores, luego pasaron a San Cristóbal. Serán parientes ?

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  2. Hola Laura: Exactamente, esa es mi familia. Como verás, yo soy nieto de Manuel, cuyos hermanos eran todos los que mencionás. Por los datos que me das, tu tía sería Delfina G.? (No pongo el apellido por si no querés que figure acá) No tengo forma de contactarte porque tu perfil no tiene link a tu mail. Si querés, pasame por acá alguna forma de contactarte y te escribo. Saludos, Roberto.

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  3. Hola, gracias por contestar. Delfina era la hermana de Peregrina, mi tatarabuela. Le paso mi mail: brida2001@gmail.com. investigo el árbol genealógico y tengo información para compartir. Estamos en contacto. Saludos. Laura

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  4. Hermosa y curiosa foto de sus familiares, tranviariamente hablando, ya que el coche en el que estan sentados sus compañeros de trabajo, no pertenece por las señas del mismo a la Anglo Argentina. Digamos, si que es una foto de transicion. La linea 42 ("estacion Boedo") pertenecia a la gran compañìa "La Capital" competidora del Anglo hasta que esta la compró alrededor de 1908. Para el esquema de un tranvia de la CTAA, el farol principal iria arriba, el numero no indicaba estacion y el cartelito de "completo" era mas pequeñito. Absoluta curiosidad la foto, y muy bueno su relato.

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