Yo no soy yo.
Soy alguien parecido
Al que vos conocías.
A lo mejor estás ligeramente confundido
Quizás desorientado
Y al verme desde atrás, o desde lejos
Creas reconocerme.
Pero yo no soy yo.
Yo me marché una noche de febrero
Adonde estoy ahora
Y aún no he regresado.
Así que no te asombres,
Ni te preocupes, ni estés desorientado.
Yo ya no soy Roberto.
Soy alguien parecido
O no tan parecido, o diferente
O no tan diferente
O distraído
O indiferente
O deprimido
O desahuciado.
Yo me fui con Liliana.
Esto que queda
Es un fantasma
Desposeído, triste,
Errático,
Casi aburrido
Abúlico
Y sin destino claro.
Por eso no me extrañes.
Si me ves en la calle
Mirame con cuidado
Y vas a ver que mi aspecto
Ya no es el mismo.
O sí es el mismo
Aunque más descuidado,
Que los ojos son estos
Ojos miopes y viejos
Que han visto demasiado
Pero sin luz de otoño,
Sin el sol de esos días
Gloriosos y preclaros
Que tanto le gustaban a Liliana,
Esos días de mayo.
Me vas a ver distinto,
Porque no soy el mismo.
Acostumbrate a este
Más sombrío, más viejo,
Más vacío
Más discapacitado,
Con menos esperanza en la mañana
Y en la noche con mucho más cansancio.
Acostumbrate a este nuevo extraño
Que se parece a mí,
Que anda sonámbulo
Y que busca en las sombras otra sombra
Que quiso demasiado
Y que desde una noche de febrero
Del verano pasado
Se fue a buscarla y no la encuentra
A un lugar que está lejos
Muy, muy lejos
Y que no ha regresado.
Porque yo no soy yo.
Yo soy el otro
El que se fue a buscarla
Al otro lado.
RMS
RMS
Para mi viejo amigo Néstor, que no entiende porqué no me encuentra en estos tiempos.
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